ÁREAS EN MI VIDA
Para consolidar una verdadera salud digital en nuestra rutina diaria, es indispensable estructurar de manera equilibrada las distintas dimensiones en las que interactuamos con los entornos virtuales, comenzando prioritariamente por el bienestar y la salud física. Esto implica implementar una gestión rigurosa del tiempo en pantalla a través de agendas digitales, proteger la salud visual mediante la regla de descanso ocular y el uso de filtros de luz azul, y mantener una ergonomía adecuada con posturas corporales correctas que prevengan afectaciones musculares o fatiga a largo plazo. De forma paralela, esta disciplina física debe complementarse con una sólida ética digital que guíe nuestras interacciones en la red, lo cual abarca el ejercicio del respeto mutuo en los espacios comunitarios, la protección estricta de nuestros datos personales y contraseñas para resguardar la privacidad , y el rechazo absoluto a conductas nocivas como el ciberacoso, promoviendo en su lugar u...